¿Qué tiene que ver la adquisición de un gimnasio para la Mebog, con la convivencia en el transporte masivo?”

 

¿Qué pasa en Transmilenio? La Veeduría Distrital remitió a la Procuraduría General de la Nación una investigación sobre gastos verdaderamente extraños en el marco de la ejecución del convenio interadministrativo entre el Fondo Rotatorio de la Policía Nacional y Transmilenio.

Bosa destaca comportamiento de sus habitantes frente al Covid-19

La indagación dejó ver que se desembolsó dinero de ahí para instrumentos musicales, muebles, disfraces de mariachis e incluso para un gimnasio, lo que no tiene relación alguna con el objetivo del contrato.

“La ejecución del convenio no se supervisó de forma adecuada: se advirtieron debilidades en la supervisión del contrato como en los controles que debe ejercer el ordenador del gasto sobre la supervisión del mismo”, explica la Veeduría.

Mataron a mujer en Kennedy y luego la robaron

Y agrega que “además de que no se advirtieron los errores en los informes de supervisión y la falta de un acta del comité de coordinación, donde se aprobaran expresamente los planes de necesidades del convenio”.

“Se hicieron compras que no tienen relación con el fin contractual. Se evidenciaron gastos con cargo al convenio, que, si bien pueden tener justificación en el accionar de la Policía Nacional, no tienen relación directa o con ocasión del desarrollo del objeto contractual, como es el caso de la compra de elementos como ‘instrumentos musicales y atuendos Mebog (vestidos mariachi)”, dice la Veeduría.

Navega sin límites y sin costo en Momento24

Y agrega el documento que se halló que “más que participar en un convenio para mejorar la seguridad en Transmilenio, el Fondo Rotatorio de la Policía habría destinado recursos para dotar instalaciones o atender a los uniformados. Todo esto escapando a la supervisión de Transmilenio: ¿Qué tiene que ver la adquisición de un gimnasio para la Mebog, con la convivencia en el transporte masivo?”, reclama con justo argumento el veedor distrital, Guillermo Rivera.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here