Le contamos cuántos días de licencia tiene derecho por el fallecimiento de un familiar

 

La pérdida de un ser querido está incluida dentro del Código Sustantivo del Trabajo como calamidad doméstica, por lo que los trabajadores tienen derecho a días de licencia.

De acuerdo con lo dicho dentro de la norma, este permiso aplica para muerte de padres, hijos, hermanos, abuelos, nietos, cónyuge o compañero permanente y suegros; tras una actualización en 2012.

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En estos casos, la empresa está obligada a “conceder al trabajador en caso de fallecimiento de su cónyuge, compañero o compañera permanente o de un familiar hasta el grado segundo de consanguinidad, primero de afinidad y primero civil, una licencia remunerada por luto de cinco (5) días hábiles, cualquiera sea su modalidad de contratación o de vinculación laboral”, según indica la ley.

 

Tal vez, algunos seres humanos nunca logran recuperarse de una pérdida, pero les contamos tips de expertos para hacer el proceso más llevadero

 

Todos hemos pasado por la pérdida de un ser querido, bien sea familiar, amigo o allegado, y es claro que una parte de nosotros no vuelve a ser la misma y superar el episodio no será nada fácil. Aunque nosotros continuamos en el plano terrenal, por lo que no podemos derrumbarnos sino aprender a sobrellevar el dolor.

Aunque a algunas personas les toma más tiempo que a otras, lo cual es normal y tiene que ver con la relación que se tenía con la persona fallecida, es necesario saber que se debe vivir, reconocer y tratar la pena.

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Cabe reiterar que esto también depende de la cultura, pues en algunas, la muerte se celebra y esto hace que el proceso sea mucho más llevadero para las personas que atraviesan este doloroso momento.

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Afrontar la pérdida

Aunque es claro que el hecho de superar el duelo se convierte en una de las etapas más difíciles de la vida, pues para esto no se está preparado y mucho menos en épocas especiales como la Navidad, Año Nuevo, cumpleaños y otro tipo de celebraciones.

Inicialmente, es necesario tener en claro que la muerte es parte de la vida, es decir, todos en algún momento tendremos que partir. Aunque a lo largo de nuestro paso por este camino vivimos otros tipos de duelo que también pueden llegar a ser muy dolorosos, como el abandono de los padres o la ruptura de una pareja.

Todos estos episodios, sumados a la pérdida de un ser querido por muerte, pueden ser más llevaderos si se tiene el apoyo de un profesional, aunque no en todas las ocasiones se accede a estos servicios, por lo que le mencionaremos algunos tips de expertos.

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Inicialmente, se destaca que se debe tener en cuenta que, en las pérdidas, se pasa por ciertas etapas, como la negación, en la cual se tiene cierta incredulidad de lo ocurrido; por lo que se debe aceptar el hecho. La segunda es el enojo, pues está ligada a la frustración de no poder estar con la persona que partió.

Puede que algunas personas entren en la etapa de depresión, por el vacío que les ocasiona la pérdida y en esta suelen aislarse o dejar de realizar sus actividades cotidianas, generalmente se requiere ayuda de expertos.

El proceso final es la aceptación, donde se logra vivir con el dolor y comprender todo el proceso, lo cual no quiere decir en ningún momento que se deje de recordar la persona, sino que seamos conscientes de su partida.

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¿Cómo despedir a un ser querido?

No todas las personas tienen el mismo proceso de duelo, partiendo desde la base que cada persona tiene su propia forma de ver el mundo y afrontar las situaciones que se le presentan a lo largo de su vida.

Sin embargo, reunimos las recomendaciones de los expertos para hacer las pérdidas mucho más llevaderas, entendiendo que son parte de la vida y en algún momento también nos tendrán que despedir a nosotros.

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Dar un adiós a la persona fallecida

Este aspecto es muy importante, teniendo en cuenta que las tradiciones en las que se despide a un ser querido, como un funeral, pueden ser reconfortantes por tener a otras personas con los mismos sentimientos cerca.

Uno de los tips más interesantes es el hecho de escribir una carta, como si estuviera dirigida para la persona fallecida, en la cual le agradezca por lo vivido con ella y cuente cómo se siente con su pérdida. Aunque el destinatario no la reciba, sí le ayudará a sanar.

Exprese sus sentimientos

Este aspecto está ligado al anterior, debido a que es parte de dar un adiós y debe saber que no es necesario contener el llanto y si siente que debe llorar, simplemente hágalo.

Debe saber que en los días siguientes a su pérdida va a tener una mezcla de emociones y es por ello que debe soltar lo que necesite. Exteriorice lo que siente y no se guarde emociones.

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Hable de su pérdida

No se guarde las cosas, si es que siente que no debe hacerlo, busque a un amigo cercano, un familiar. Alguien que lo escuche puede ser reconfortante, esa persona no tiene que darle un discurso de superación, solo estar presente y prestarle atención.

Apoyarse en sus seres queridos y las personas que están pasando por el mismo proceso, lo puede ayudar a desahogarse y no solo aliviar el dolor, sino sentir amor de otras personas.

Otro escenario distinto es cuando la persona siente que no quiere hablar de su pérdida, pues no debe hacerlo bajo presión sino cuando realmente le nazca hacerlo y se sienta preparado para ello.

Los recuerdos

Hay personas quienes deben hacer alguna actividad o acción para sentir que superaron su pérdida, como es el caso de plantar un árbol como tributo para los fallecidos o rendirle honor con algo que sabe que le gustaba a su ser querido.

Otros optan por poner fotos en casa o guardar los recuerdos en una caja especial. Incluso, simplemente pueden recordar los buenos momentos y mantenerlos vivos en su memoria.

Visite a un profesional

Si siente que no puede superar a la persona que partió con ninguno de los tips dados, puede acudir a un psicólogo, bien sea desde su lugar de atención médica o por particular, pues estas personas están capacitadas para atender su caso.

¿Qué pasa con el manejo de las pérdidas en las fechas especiales?

Generalmente, en Navidad, Año Nuevo y cumpleaños, las familias y amigos se reúnen para celebrar. Aunque el panorama cambia completamente en cuanto se sufre por la partida de algún ser querido.

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En las redes sociales se encuentran fotos de todas las familias disfrutando, el salir a la calle y ver los demás encuentros puede afectarnos un poco más; pero los expertos indican que se puede vivir las fiestas en medio del duelo.

  • Lo primero que se debe hacer es hablar con los demás miembros de su familia para saber si están dispuestos a realizar una reunión. Esto es positivo si es que en su casa hay niños.
  • Abra su corazón a las muestras de cariño y disfrute de la compañía de quienes aún tiene a su lado.
  • Recuerde que los demás también lo necesitan, pues están pasando por el mismo duelo.
  • Encienda una vela por el ser querido que ya no está.
  • No sienta culpa por conmemorar estas fechas. Tiene todo el derecho de disfrutar con sus seres queridos.
  • Cabe mencionar que es completamente válido y respetable que las personas opten por no celebrar estas fechas.

“Las investigaciones indican que el paso del tiempo les permite a la mayoría de las personas recuperarse de la pérdida si pueda contar con apoyo de su entorno social y mantenga hábitos saludables. Aceptar la muerte de alguien cercano puede tomar desde meses hasta un año”, indicó Asociación Estadounidense de Psicología.

3 libros para afrontar la muerte con naturalidad

Libros de ensayo sobre la muerte

  • Vivir hasta despedirnos, de Elisabeth Kübler-Ross. Fotografías de Mal Worshaw

Elisabeth Kübler-Ross es conocida mundialmente por su trabajo con los enfermos terminales. En este libro muestra no solamente sus enseñanzas, ofrece también un valioso testimonio gráfico de algunos de sus pacientes que Mal Worshaw, fotógrafo profesional, consiguió con el permiso de las familias para dejar constancia con su cámara de la evolución de los enfermos.

Es un libro extraordinario en el que tan importantes son las palabras como las imágenes. Una buena guía sobre cómo preparar la despedida para que sea un diálogo natural entre los que van a partir y sus familiares.

  • El Libro Tibetano de la Vida y de la Muerte, de Sogyal Rinpoche

Este clásico que cumple veinte años es uno de los libros sobre la muerte que sigue siendo una referencia internacional.

Con un prólogo del Dalái Lama, se presenta este cuidadísimo trabajo del maestro de meditación budista y conferenciante Sogyal Rimpoché, que combina la milenaria sabiduría de Tíbet con la moderna investigación sobre la muerte, los moribundos y la naturaleza del universo.

Sogyal Rimpoché enseña en el recorrido de sus páginas, unas prácticas sencillas y poderosas de la tradición tibetana. No importa cuál sea tu religión o tradición cultural, estas prácticas te ayudarán a transformar tu vida, prepararte para la muerte y ayudar a las personas que están pasando el trance de la muerte.

  • El refugio de la memoria, de Toni Judt

En 2008, a Judt le diagnosticaron una esclerosis lateral amiotrófica. El diagnóstico era letal, de hecho falleció en 2010. Puede que para aislarse de la tortura de quien sabe lo inevitable, Judt se refugió en su memoria.

De aquel refugio surgió este hermoso y conmovedor ramo de recuerdos, formado por veinticinco breves capítulos que evocan amores, vivencias, imágenes y hasta olores, que hacen reflexionar al autor de la magnífica Postguerra, sobre la historia, la sociedad o la política.

Aunque inevitablemente el lector tenga presente la tragedia de quien escribe, tendrá también desde la primera página un sabio, elegante, ilustrado y hasta divertido repaso de la Europa que le tocó vivir.

Este es uno de los libros sobre la muerte, que consideramos imprescindible. No en vano es la obra póstuma de una mente prodigiosa, la de uno los más grandes intelectuales del siglo XX.

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